Hoy en día el catering es mucho más que un servicio de bebida y comida. Muchos caterings ofrecen gran variedad de decoración y de tipos de servicios.

La elección del catering debe hacerse en función de la personalidad del evento: no es lo mismo una boda tradicional, que un evento corporativo nocturno o una fiesta baby shower. Y dentro de cada tipo de evento, pongamos una boda, hay muchas formas de conceptualizarlo y la parte de catering juega ahí un importante rol. Cada formato de servicio de catering comunica un mensaje concreto

Hoy te hablo de los tres formatos de catering más comunes, muy distintos entre sí:

1/ Formato formal

Tras la recepción, los invitados se sientan a la mesa que está puesta y decorada, normalmente en un espacio distinto al de la recepción. Puede haber una o varias mesas y pueden ser de distintos tipos (aquí hablo de los tipos de mesas).

La comida se sirve emplatada y siguiendo un orden y unos tiempos concretos. Suele servirse un primer plato o entrante, un plato principal y un postre.

La gran mayoría de bodas se hace bajo este formato de catering. En otro tipo de eventos no es tan común.

2/ Formato buffet

Al igual que en el anterior, también puede haber mesas arregladas con platos, cristalería, cubertería, decoración… Su particularidad es que son los comensales quienes se acercan a la mesa buffet donde están todos los platos listos para que ellos mismos se sirvan o le sirva un camarero lo que ellos escojan.

Para saber dónde colocar la mesa buffet y saber si se necesita una o varias, hay que tener en cuenta el tamaño del espacio, la distribución de las mesas y el número de invitados. Es importante que la gente no tenga que hacer cola.

Es un formato flexible sin dejar de ser formal. Perfecto para bodas algo más desenfadadas y eventos corporativos.

3/ Formato informal

Es un eterno cóctel de recepción. El servicio ocurre en el mismo lugar: no pasamos del espacio de recepción a un salón. El espacio elegido debe tener capacidad para albergar a todos los invitados y las diferentes fases de la celebración. 

La comida y bebida es llevada en bandejas por el servicio. Además se pueden incluir puestos de comida: track food, puestos temáticos (ej: mesa de quesos, mesa de sushi,…), puesto de bebidas sin alcohol, grifos de cerveza… Es importante que los platos presentados estén listos para comer de un bocado y que no se necesite cuchillo. La clave es crear un ambiente distendido y dinámico.

En lugar de mesas formales arregladas, se colocan diferentes mesas variadas: mesas bajas con sofás, mesas tradicionales, mesas altas tipo bar… Tiene que haber lugar para que todos se sienten y además lo hagan en grupos desiguales de personas. Lo normal es que no todos los asientos se ocupen porque la gente va formando los grupos a su gusto. Por eso, hay que poner más número de asientos que de invitados que tengas. Así que este formato requiere de más espacio.

Este formato suele ser ideal para bodas de parejas jóvenes con invitados también jóvenes o parejas en segundas nupcias. Cada vez está tomando más protagonismo porque rompe los formalismos y permite que la gente disfrute de la fiesta con quien ellos elijan y no en un grupo de gente asignado por los novios.

Para tu boda o evento lo primero es decidir el formato del catering que mejor se adapta a tu caso y luego elegir un proveedor apropiado. La clave para acertar con el proveedor es asegurarse de que este está acostumbrado a hacer el tipo de servicio que buscas.

Y tú, ¿con qué formato te sientes más a tus anchas?

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