¡Feliz sábado! Para mí, es un muy feliz sábado porque hoy comienza un nuevo proyecto dentro de mi marca: este blog. Tenía ganas de escribir y compartir contenidos desde un punto de vista más personal que como lo hacemos habitualmente a través de las redes sociales. Este será un espacio para hablar semanalmente de lo que me apasiona: la organización de eventos y todo lo que la rodea.

¿Y qué mejor manera de empezar este rincón que hablando de mi historia, de cómo llegué a dar el salto y emprender mi propio negocio?

Comenzaré por el principio. Conocí este mundo cuando entré a trabajar en Alhambra Weddings. Ángeles Porcel, la fundadora, fue mi maestra y mentora a lo largo de varios años. Con ella aprendí desde los términos propios del sector (seating, timing, destination wedding…) hasta los tipos de ceremonia, cómo organizarlas y diseñarlas ¡Este universo me apasionaba! Tanto fue así que pronto comencé a asistir a cursos, charlas, conferencias y ¡me compré un millón de libros!

Como profesional, mi inspiración ha sido, desde los inicios, Bárbara Diez, una event planner Argentina. ¡Es mi ídolo! Cuando la descubrí me encantó… quería parecerme a ella, ser una Arquitecta de Sueños. Ya sé, ese es un gran sueño, pero de eso se trata, de ¡soñar alto!

Las experiencias y el aprendizaje me hicieron ver que los momentos especiales necesitan de personas y lugares que también lo sean. Que mi ilusión es hacer realidad lo que al principio solo parece una idea o fecha. Cuanto más sabía, más claro lo veía: la organización de eventos era mi vocación.

Oficiando la boda de Juan Luis & Leticia

Tenía las habilidades, las ganas y la ilusión para emprender mi propio camino. Pero lo cierto es la decisión que no fue tarea fácil. Estuve más de un año dándole vueltas a la idea hasta que un día algo hizo click en mi mente y ya no hubo marcha atrás.

Ese día fue un domingo por la mañana ya entrado el mes de octubre, a punto de terminar la temporada de bodas, en casa de mi amiga Reme. En la cocina estábamos ella, Ileana (una chica mexicana amiga de ella, experta en arteterapia y documentalista) y yo. Durante la conversación comenté cuánto me gustaría comenzar mi propia empresa de eventos. Ellas también parecían ilusionadas con la idea. Con mi agenda, boli y taza de té en la mano comenzamos a fraguar mi historia empresarial. Parecía una adolescente llena de sueños, ideas, inspiración…

Pero, por supuesto, nada tendría forma sin el apoyo de Reme, que tanto me conoce y tan importante es en mi vida. Siempre está ahí, en cada paso que voy dando. Tanto ella como Ileana me animaron. Llegaron en el momento adecuado con las palabras adecuadas, ya no había marcha atrás.

Reme y yo en su jardín

Durante mis primeros pasos se sumaron otras personas que me empujaron a dar el salto: mi pareja, hijas, demás familia y amigos. Entre ellos, una queridísima novia, Silvia, con la que tuve la suerte y el placer de trabajar. Hoy en día somos muy buenas amigas y aunque nos separan 1406 km, sus lindas y cálidas palabras de apoyo las tengo muy presentes.

Con toda esta red de soporte emocional e inspiración, pude, al fin, ponerme manos a la obra y comenzar la creación de mi marca. Lourdes Salmerón nació de la magia del trabajo de Ángela y Miriam, publicistas de Equilátera. Gracias a su experiencia, sensibilidad y buen hacer ¡mi proyecto cobró vida!

Durante este proceso he aprendido la importancia de rodearse de la gente adecuada. Sin ellos, que han creído en mí, me han llenado de energía y me han inspiraron sentimientos positivos, no habría encontrado la fuerza para emprender esta aventura. Porque como Maya Angelou escribió:

La gente olvidará lo que dijiste, olvidará lo que hiciste, pero nunca olvidará cómo les hiciste sentir

Maya Angelou

Open chat
¿Necesita ayuda?